Ubicada dentro de una de las más hermosas bahías del lago Llanquihue, a los pies del volcán Osorno, Frutillar se caracteriza por ser un lugar tranquilo, rodeado de naturaleza, y todavía se puede apreciar la arquitectura de la antigua colonización alemana.
Además de su reconocida gastronomía, cuenta también con una amplia gama de actividades culturales, entre las cuales destacan las ya famosas Semanas Musicales de Frutillar.